martes, 12 de agosto de 2014

La Panamericana: ¿Territorio buitre o nacional?

Discriminaciones y represiones en la ruta nacional. Corporaciones que indignan. Corporaciones que no indignan. Territorio buitre donde rige cualquier cosa, menos la ley nacional...
(Este post lo escribe Nadia Soledad, amiga y compañera de Contraprensa -Facultad de Periodismo UNLP-)



Faltar a la ley no trae las mismas consecuencias para todos y todas

Hace unos meses tuvo gran repercusión un hecho que nos indignó a todos...
El actor José Luis Oliver difundió por las redes un video. En las imágenes que grabó con el celular desde su auto se lo ve intentando cruzar un peaje de la Autopista Panamericana, Ramal Campana, vía concesionada a la empresa Autopistas del Sol. Tal como dispone la ley argentina, quien presente su certificado de discapacidad tiene el derecho de pasar gratuitamente.

– Hola, buen día –dice Oliver mientras muestra su certificado.

– Tenés que abonar, acá- dice el empleado desde la cabina del peaje.

– No, es una ley nacional.

– Es una autopista privada esto.

– Territorio argentino – le responde Oliver.

– ¿Cómo?

– Territorio argentino.

– Esto es privado. Acá no rige la ley nacional.

El diálogo concluyó con una serie de insultos propinados contra el conductor del automóvil: “Lacra”, “Rata”, “Hijo de puta”. El pisoteo a la ley nacional N°22.431 y el accionar discriminatorio por parte del empleado fueron muy claros. El actor decidió difundir el video, cansado de que esto le sucediera a diario. Luego de publicarlo, Oliver realizó un raid mediático. Su caso fue tomado por los diarios y varios programas de radio y televisión lo invitaron para que diera más difusión a su denuncia. Como cierre de la cruzada antidiscriminación, el último programa en el que decidió participar Oliver fue 6,7,8 el día 29 de abril por la TV Pública.


El video


Corporaciones que indignan

El panel de 6,7,8 estaba indignadísimo. El eje del programa fue, fiel a sus clásicos latiguillos, “Corporaciones vs. Democracia”. “Así incumplen la ley las empresas de peajes” denunciaba la voz en off al inicio del programa y a continuación agregaba, como segundo tema, una denuncia contra el Jumbo de Pilar que no cumple con los precios cuidados. 6,7,8 sigue relevando precios. La estafa del Jumbo de Pilar”.

La discusión del panel fue mucho más allá del  repudio a la conducta discriminatoria del empleado. Esto no se trata de si ese empleado es bueno o malo. Tanto en 6,7,8 como en Duro De Domar un día antes, el debate se elevó por encima del caso de un empleado violento y discriminador. "Esto es política de la empresa", decían los periodistas. "Éste no es el único que me trata así", decía Oliver, "muchos me han tratado de forma similar, es cosa de todos los días". Con justa razón, el actor y sus entrevistadores comprendían que no se trataba de un sujeto, sino de la “política de la empresa” que pasa cotidianamente por encima de las leyes argentinas. De alguna forma les causaba gracia aquella noción de “lo privado” del empleado del peaje y a todos les impresionó la prepotencia de esta patronal que actúa como si la Panamericana no fuese territorio nacional.

Nadie podría poner en discusión –al menos no con argumentos sólidos–  que tanto Autopistas del Sol como Jumbo son grandes corporaciones a las cuales, lejos de interesarles el bienestar de las personas, la salud de la democracia y el cumplimiento de la ley, lo único que les importa es maximizar sus ganancias a como dé lugar. Sin embargo, todo lo que se decía en aquel programa me resultaba terriblemente cínico. “Estaría buenísimo que le pregunten a los despedidos de Kromberg qué sucede en su lugar de trabajo con las leyes argentinas”, pensé en ese momento. Estábamos a fines de abril. Todavía no había sucedido lo de Lear Corporation. El programa podés mirarlo acá.


Corporaciones que no indignan

Hubiese sido justo que tanto en Duro De Domar como en 6,7,8 se le diera la misma importancia a otras denuncias parecidas a la de Oliver. Denuncias contra grandes corporaciones a las que no les preocupa la ilegalidad y que tienen mucho dinero para pagar a muy buenos abogados y, en caso de ser posible, comprar la voluntad de jueces y fiscales.

Hubiese estado bueno que el día 21 de febrero, cuando militantes de la Juventud del PTS irrumpieron al piso de Duro De Domar para denunciar lo que pasaba con la autopartista Kromberg & Shubert, Daniel Tognetti hubiese reaccionado con la misma indignación que contra Autopistas del Sol. Los jóvenes manifestantes ingresaron de sorpresa al estudio para denunciar que la patronal alemana no cumplía con un fallo de la Justicia, que le exigía reincorporar a varios trabajadores despedidos injustificadamente. “Queremos que el gobierno se haga cargo de los despedidos de Kromberg. Es una fábrica de Pilar, en la que hubo varios despidos. Es una autopartista que trabaja para Volkswagen y Mercedes Benz”, dijo una de las manifestantes. “Son 54 despidos los que hay. Son la mayoría mujeres que mantienen a las familias. Los están dejando en la calle. La justicia dice que tienen que volver a sus puestos de trabajo y no están cumpliendo”, detalló otro joven.


El video podés verlo haciendo clic acá

Recientemente militantes de la Juventud del PTS decidieron irrumpir en el piso de 6,7,8 para denunciar otra vez que una empresa no cumplía con fallos de la Justicia. Se trata de Lear Corporation, empresa que desde su mismo nombre no duda en admitir que es aquello que los progresistas K pronuncian como un insulto, una forma de descalificación: sí, esta también es una corporación.

“Barone, queremos un minuto”, dijo una de las jóvenes militantes. “Estamos acá por los trabajadores de Lear”. Luego de que Barone intentara persuadirlas finalmente se les permitió decir lo que querían: “Vinimos a contarles que hay 200 trabajadores despedidos, en la empresa patronal buitre de Lear que dejó a 200 familias en las calles y hoy a la mañana la bonaerense con la gendarmería y en complicidad con el SMATA reprimieron a los trabajadores (…) La yanqui Lear no respeta los derechos argentinos y lo único que hace es no dejar entrar a la comisión interna que es una cuestión ultra legal”.

El conductor de 6,7,8 antes de que se retiraran les recomendó a las jóvenes que la próxima vez envíen una gacetilla, que ésa es la forma de pedir un espacio en el programa. Resulta insólito que cuatro militantes deban mandar una gacetilla para que la producción de 6,7,8 se entere lo que está pasando con Lear, uno de los conflictos obreros más duros y prolongados de los últimos tiempos, que ha tenido mucha cobertura mediática, que ya ha despertado la solidaridad de amplios sectores y que ha recibido como respuesta la represión de la Gendarmería Nacional y la Policía Bonaerense en varias oportunidades. Resulta insólito que requieran una gacetilla, teniendo en cuenta que desde hace aproximadamente un mes no paran de hablar de los buitres, de los yanquis ladrones y usureros. Entérense: en suelo nacional hay muchos buitres actuando con total impunidad.

Tanto en Duro De Domar como en 6,7,8, los paneles de estos periodistas progresistas fueron incapaces de elevar el debate en ningún sentido. No se indignaron con lo que hacen la patronales autopartistas extranjeras que escupen sobre la Constitución Argentina y todos sus códigos legales. Simplemente se indignaron por la forma que estos jóvenes “maleducados” eligieron para ingresar al piso.


El video podés verlo haciendo clic acá

Territorio buitre

Los manifestantes no tuvieron tiempo para mencionar en 6,7,8 que los trabajadores contaban en su momento con varios fallos judiciales a su favor, que exigen a la empresa que permita el ingreso de los delegados a cumplir sus funciones sindicales. Actualmente, los fallos judiciales que representan un revés para la empresa son doce y, sin embargo, las fuerzas de seguridad han estado en cada jornada de lucha en la puerta de la fábrica, ubicada a la altura del kilómetro 31 de la Autopista Panamericana, para garantizar que la patronal pueda incumplir con toda tranquilidad las leyes argentinas.

Las empresas como Lear Corporation y muchas más, cuentan con garantías concretas que les permiten incumplir la ley, mientras que a los manifestantes que exigen que se cumplan, se les inventan causas, se los acusa de violentos o se encuentra cualquier pretexto “legal” para  llevarlos de los pelos a la comisaría o dejarlos reducidos a golpes en un hospital. Capitanich ya había defendido a Pignanelli -Secretario General del SMATA,  principal sindicato de la industria automotriz- en el Congreso Nacional, cuando el diputado Nicolás del Caño lo increpó por el accionar del SMATA durante el conflicto de Gestamp. Hoy Capitanich le puso la frutilla al postre defendiendo el accionar de Gendarmería, diciendo que estuvo bien, que “es un protocolo”: la mañana del viernes 8 de agosto la Gendarmería Nacional rompió el vidrio de un auto, tiró gas pimienta dentro y detuvo a cuatro luchadores que se manifestaban sobre la Autopista Panamericana en favor de los despedidos y suspendidos de Lear, que desde hace unos días amenaza con cerrar. Una de las detenidas fue Victoria Moyano, nieta restituida por Abuelas de Plaza de Mayo.



El video


La jornada nacional de lucha del viernes se dio ante la decisión de la empresa de realizar un lock out patronal, cosa también ilegal. "La legislación de nuestro país prohíbe explícitamente los paros patronales en medio de un conflicto laboral", explicó Rubén Matu, delegado de la Comisión Interna al que se le impide ingresar a la planta. Durante semanas Lear violó las resoluciones de la Justicia y el Ministerio de Trabajo. “Cuando el propio Ministerio estaba enviando a sus inspectores para hacerlos cumplir, la empresa norteamericana hace este paro patronal para seguir violando las resoluciones de la Justicia del país”, agregó el joven delegado.

Pero la patronal y las fuerzas de seguridad no son las únicas que incumplen la ley. El SMATA, sindicato que todo este tiempo ha estado jugando en favor de la empresa, también ha hecho de las suyas. La burocracia metalmecánica cuenta con una denuncia por una asamblea totalmente trucha, en la que se obligó a los  trabajadores no despedidos a votar la destitución de los delegados antiburocráticos de Lear. “Esta es una asamblea sin debate”, dijo Ricardo Pignanelli en aquella oportunidad. Es que tratándose del conflicto de Lear, no se respeta ni siquiera un estatuto sindical.

A  más de dos meses de iniciada la lucha de Lear, por mucho que le pese a Oliver y sus entrevistadores, queda claro que sobre la Panamericana rige cualquier cosa, menos la ley nacional.





El post originalmente fue publicado en Contraprensa

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